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Creación digital

Ingrid Odgers en Universidad - Descentralización poética Chile

Entrevista

Lanzamiento de la Novela De tu sangre cautiva

Ponencia abril 2009 - Universidad de Concepción

Ponencias, discursos, entrevistas

Puertas abiertas

Ser designada miembro del Consultivo Nacional de la Cultura y las Artes de mi país, ha sido un honor, lo más relevante de mi carrera literaria, un reconocimiento a mi labor como creadora y a la intensa gestión cultural que he desarrollado durante largo tiempo. La incorporación de mi obra a la Historia de la Literatura Hispanoamericana de Polonia, ha sido una gran alegría y hoy, el Premio del Fondo de Apoyo a Iniciativas Culturales área Literatura, categoría Novela, que otorga la Ilustre Municipalidad de Concepción, reconoce y respalda mi creación artística-literaria. Estas distinciones han sido un bálsamo para quien ha luchado contra la adversidad y el dolor, que provoca en todo ser humano, la larga y penosa enfermedad del ser que nos da la vida: nuestra madre, es a ella y a mis hijos, a quienes dedico todo éxito y honor recibido como escritora nacida en Concepción de Chile. Creo que debo expresar mi gratitud al Gran Hacedor por permitir en la carencia, soledad e incertidumbre la posibilidad de vivir y crear.

Dedicatoria

A mis hijos Carlos y Pablo, a mis nietos: Carla, Ignacio y Martín

REFLEXIÓN



Comienza la aventura de un sueño
La penumbra familiar aletea sus párpados
No sé lo que es ser poeta
Precisamente es una evidencia lo que me hace escribir poesía
o ¿axioma?
Una marca invisible que a nada me vincula
Una práctica que parte de una sombra
Un destino no elegido
Una lengua que muerde mi inconsciente
O la ausencia pesada insoportable
del límite
del juicio
quizás la certeza de no desear ser víctima
de un acontecimiento que viene del azar
o la ceguera:
La falta de memoria
Quizás Ser poeta
Es luchar contra
ese HORROR.

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De Gabriela Mistral

contenidos

Comentario

Recibido
de
Roy Davatoc
Asunto: Escritora Ingrid Odgers
Enviados: 29 diciembre 14:44
Quizá la falta de conocimiento en la tecnología no me alcanza para permitirme dejarle un comentario general a su poesía. Admiro a las personas que dedican su vida a las artes en general. Quiero agradecerle por el hecho de compartir su poesia en este medio. Es para mì una suerte tener conocimiento de su trabajo; loable, para mi.
Muy aparte, me es grato su poesía porque se maneja con un lenguaje fuera de lo coloquin, muy nostálgica y con nueva revolución en poesía. Quiza se acerca a los toques vanguardistas y urbanos.
Es agradable porque se puede aprender de él.
Felicito su poètica, su pasion y su objetivo.

Salud por la poesia, la literatura y el arte en general.

lunes, noviembre 16, 2009

Abordando el pensamiento poético de Ingrid Odgers

domingo 15 de noviembre de 2009
Abordando el pensamiento poético de Ingrid Odgers
Por Rocío L'Amar


Alguien dijo que “el poeta es fundador del ser”, y esto, por supuesto, nos induce a pensar, que el poeta ES, el poeta es lo que archiva en sí, lo que salvaguarda; y “la poesía es fundación del ser por la palabra”, entonces, de acuerdo a este postulado, la poesía es su huella/distintivo/coronación, su perfección, que es también el fin/muerte del poeta, entendiéndose que lo que prevalece es la obra en tiempo real. Y no el poeta.

Teniendo en cuenta este entorno ideológico, social y cultural, me atrevo a decir que Ingrid Odgers es poeta, es creadora, es artista. Poeta, porque se enfervoriza en los pantagruélicos quijotismos. Creadora, porque por medio de la palabra -como vehículo necesario- va más allá de cualquier tipo de recuadro o encasillamiento. Artista, porque organiza y articula el corazón del subjetivismo de las artes -como mundología-, razón por la cual su poesía es una constante reivindicación feminista en un trasfondo lúdico.

La caracteriza una devoción infatigable al oficio/profesión poeta/escritora. Y no oculta la relevancia e influencia que ha tenido la pasión de otros poetas/escritores en su obra, es decir, reacciona ante los estímulos externos más imperceptibles.

Consigue de la estética de la seducción la filosofía de la libertad/sencillez en sus poemas. Propicios para acercarse a una lectura en profundidad. Y en el corpus de la novela, permite observar las configuraciones formales del género.

Con la irrupción de Internet, tendencia dominante hoy día como modelo de difusión, la poesía está más cerca de los lectores, tiene seguidores, que en las formas tradicionales de edición (formato papel) no es tan masiva, asimismo los desaciertos de las políticas imperante -como en Chile- que castigan al libro con altos impuestos, contribuye, junto a otros factores, a que se paralicen publicaciones y NO llegue el libro a TODOS los sectores de la población, y a la progresiva proliferación de blog literarios.

¿Podemos hablar entonces de la existencia de nuevos poetas y una nueva poesía?

A este panorama hemos invitado a Ingrid Odgers a responder algunas interrogantes.


1- El/la poeta, formador(a) constante del asombro y sin miedo ante los misterios que ha recorrido en las representaciones estéticas con ideal de permanencia, estará dispuest@ a afrontar los nuevos y fuertísimos impactos de la industria cultural, es decir, en medio de esta virtualización, este show mediático, esta inmediatez del instante digital, crear obras de calidad, sustanciosas, con inteligencia consagrando poéticas renovadoras?

Sí, sin duda el/la poet@, tiene la osadía para desafiar a la industria cultural y la valentía para crear y re-crear estéticas no para ajustarse a la industria, sino debido a que como creador está siempre aliado a un inmenso sentido de libertad plena. Y es basado en este libre albedrío en que se consolidan las bases de poéticas innovadoras e inteligentes. El/la poet@, el auténtico no busca, entonces la adaptación al mercado, sino romper con los cánones tradicionales que transmite una academia añeja y los lugares cansadoramente comunes de los que está plagado la oferta virtual actual, tal vez por esa razón la industria cultural y los/las artistas difícilmente caminan juntos, las editoriales y los escritores están divorciados o más bien los escritores están “abandonando un mal matrimonio”.

2- Hay miles de portales con miles de poemas en Internet. Es esto una garantía de libertad de expresión para el pensamiento creativo o sólo es una posibilidad de exploración que se aprovecha para el espectáculo y el aplauso en una sociedad light?

La red de Internet, da para todo. Ciertamente, es una gran expresión de libertad y también de libertinaje y como tal da lugar a lo light, a lo vulgar, lo intelectual y banal. Y considerando lo anterior, sí, por supuesto que es a la vez herramienta de show y aplauso de una sociedad cada vez más light. Cada uno/a sabe cuál es lo que lo lleva a interactuar y/o adentrarse en esta telaraña gigantesca y es por tanto responsable…ahora es el lector o cibernauta quien debe afinar sus gustos si busca buena literatura y arte.

3- Sabemos que la poesía asume sus mutaciones… no está en su lenguaje el vocablo claudicar, retractarse… es templada a diversos estilos, simetría, ambientes. Piensa usted que hay rigor poético o es una poesía elaborada para las inclinaciones del cibernauta?

Creo que existe un raro, es decir escaso rigor poético y un escaso conocimiento del lenguaje literario. En realidad pocos cibernautas tienen conocimiento de lo que es la POESIA, manejo de lenguaje, estética etc. y como en el mercado normal (librerías, ferias del libro, exposiciones, etc.), consumen lo que la industria (y la academia), desea entregar en ambos espacios. Existe nula capacidad de crítica en la sociedad debido a la poca cultura literaria o mala calidad de la educación existente.

4- Cierto es que la globalización le impone al poeta otros rumbos otras direcciones. También el almíbar del éxito y la fama… lo inabordable/abordable. Y como es difícil hacer de la poesía un producto masivo, busca la suerte el bienestar en los ojos y oídos de una realidad fáctica. ¿Aprovechamiento o necesidad?

La poesía es y será de elite aunque muchos deseemos que no sea así. No es atractiva como el baile, música popular o el cine. La poesía es para un público especial, de una sensibilidad mayor y de cierta cultura, y por tanto escaso.

Muchos poetas caen en el almíbar -por cierto- para aprovechamiento, para aquellos que desean vivir de la “paraliteratura”, que no concibe el principio de belleza en sí misma, sino a través de una utilidad, abarca también el terreno de la enseñanza e instituciones donde lo paraliterario es un hecho fundamental ante la crisis de los estudios literarios, que se va a convertir en crisis de los estudios culturales, algo que no se puede remplazar por la literatura. Por tanto les conviene la globalización, gran mercado y más beneficios.

5- Existe, para Ingrid Odgers, algún poema de un autor(a) prodigios@ que hubiera querido escribir y porqué?

Claro que sí, me agrada, porque me identifica el poema de Enrique Lihn:

“Porque escribí”.

…”En su origen el río es una veta de agua
-allí, por un momento, siquiera, en esa altura-
luego, al final, un mar que nadie ve
de los que están braceándose la vida.
Porque escribí fui un odio vergonzante,
pero el mar forma parte de mi escritura misma:
línea de
la rompiente
en que un verso se espuma
yo puedo reiterar la poesía.”…
.
Biografía:

Ingrid Odgers Toloza. Concepción, Chile. 1955. Escritora, poeta, narradora, crítica y gestora cultural. Tiene a la fecha (Noviembre, 2009),16 libros publicados, dos novelas y un ensayo. Es Premio Consejo del libro 2002 y 2009. Creadora de diversos espacios virtuales, entre ellos Revista La silla, Letras Iberoamericanas, Antología de Poetas chilenos. Es editora de Revista de literatura Periferia, Región del BíoBío, Chile. Se desempeña como asesora cultural y directora de talleres literarios.

Publicaciones:

Ángel dormido (1998)
Bajopiel (1998)
Arcoiris de vida (1999)
Copa de invierno (2000)
El retorno del ángel (2001)
La extraña barca del olvido (2003)
Náufragos en la ciudad (2003)
La llave de la otra historia (2005)
A puertas cerradas (Ensayo, 2005)
Más silenciosa que mi sombra (Novela, 2006)
En las frías rodillas del mundo (2006)
Memoria de un juego (2007)
La fusión de los signos (2007)
Estudio marginal- Comentario y crítica (Ensayo, 2008)

Premios y Distinciones:

·Postulada al Premio de Arte y Cultura, artes literarias Baldomero Lillo 2008, región del BíoBío
· Premio Novela Fondo de Apoyo a Iniciativas Culturales 2008 Municipalidad de Concepción
· Su obra integra la Historia de la Literatura Hispanoamericana de Polonia 2008
· Los libros: Memoria de un juego, En las frías rodillas del mundo, La fusión de los signos y la novela Más silenciosa que mi sombra, que han sido traducidas al polaco.
· Sus obras poéticas han sido parcialmente traducidas al inglés, portugués, francés e italiano.
· Su obra integra la Antología de Literatura Hispanoamericana de Canadá
· Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura 2002
· Tercer Concurso Nacional de Narrativa y Poesía Magoeditores-Santiago 2005
· Seleccionada para representar a Chile en el Encuentro Mundial de escritores en Chiclayo, Perú año 2002

Designada Miembro del Comité Consultivo Nacional de Cultura en reconocimiento a su vasto currículum y destacada trayectoria en el ámbito de la Literatura
Su obra figura en el estudio Presencia Femenina en la Literatura Nacional- Lina Vera Lamperein- Edición 2007corregida y actualizada de las destacadas escritoras: Ana María Vieira y Paz Molina
Su obra figura en la Cartografía Cultural de Chile (Mineduc 1999-2002)
En el Carné lírico Chileno (2002)
En revistas literarias regionales, nacionales e internacionales (1999-2009) y en Sitios Web internacionales.
Ha sido invitada al Encuentro Mundial de Poetas en Oaxaca, México por su ponencia: “Chile, Mujer, literatura y discriminación”.

Poesía:

*Puntos Cardinales

Las palabras orillan el silencio
no parecen agotarse
cabalgan el cerebro
si es que no estoy buceando en los recuerdos
en lo que tocan mis ojos alertas
desvelados
desteñidos

Árbol y hoja
Pandero y flauta

Todo Sucumbe Al Tono Y Al Ritmo
floto desnuda
por los puntos cardinales
sedienta
Son un secreto un temblor un lamento
En el simple gesto de encender la luz
y mirarte al espejo en la oscuridad
En este laberinto pierdo la visión

acribillan los lugares comunes

Dejan los pies en el fango

Cazador Cazado

Sin trampa Sin red

Cazador Cazado

Cazado

Cazador


*Animales

Y tu cuerpo cae en mi pecho
y la palabra en los costados
y nos hundimos en un poema
y somos animales
hacemos
y deshacemos
y somos animales
que hacemos
y deshacemos

En ti

Lentamente descubriste
Que la noche gira en tus costillas
Y se abre
Y se extiende
Hasta caer muy dentro
Hasta caer muy hondo
En el trébol de tu sexo
Y se extiende
En el silbido eterno del silencio


*Letras

Estos montoncitos de letras apiladas
balbuceantes
en estricto rigor calvas
desean tomar por asalto
algo de certidumbre
Intentan incinerar oscuridad y cautiverio
Agazapadas muerden el vientre
Asalta la cordura tenebrosa
Caen sobre un papel de cenizas y té añejo
Todo es posible
Creo sin absoluto
(Es el riesgo que se corre)
Este monstruo
Busca auxilio
Busca magia
flama extinguida en neón y bulla
se arma en absoluta incertidumbre
símbolo de un frenesí que extiende los brazos
y ciñe
Hasta comer los sesos con su gula.
Publicado por Rocío L'Amar en domingo, noviembre 15, 2009 0 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: entrevista

lunes, octubre 19, 2009

Crítica a Novela "De tu sangre cautiva"



CRÍTICA LITERARIA
‘DE TU SANGRE CAUTIVA’
De Ingrid Odgers



Por Federico Krampack


Al momento de comenzar a leer la novela ‘De tu sangre cautiva’ de Ingrid Odgers, hay dos citas en la antesala del relato que parecen abrir la puerta a un mundo ambiguo y sensible a chorros. Y que nos habla bastante a lo que vamos. Una es de la autora Marguerite Duras, creadora de la controversial novela erótica ‘El amante’, y la otra es de la música icono del movimiento de rock grunge, Kurt Cobain que dice: ‘El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo’.
Tal frase, sin desmerecer a la de Duras, quizás gatilla el tema esencial que atraviesa esta compleja y entusiasmada nueva obra de la penquista. ‘De tu sangre cautiva’ trata sobre la amistad, indudablemente, pero también habla del amor profundo que sentimos los seres humanos por aquellas personas que, sencillamente, nos producen fascinación, una fascinación tensa, rara, divertida, que limita el erotismo y el silencio, los secretos, las confidencias pero, por sobretodo, las cosas miserables y comunes de este milagro que es la vida.


Como dato anecdótico, y sosteniendo la pasión de este humilde servidor por el rock alternativo, Kurt Cobain, en esencia, era un poeta maldito. Sus letras, rupturistas y gritonas, sacadas de las mismas entrañas, que evocaron a la legendaria banda Nirvana en plena década de los 90 y cuando recién irrumpía Internet, produjeron un gran eco en la sociedad estadounidense y mundial. En sus canciones hablaba y deliraba sobre la pérdida del amor, la pérdida de la libertad, la rabia existencial de la juventud (y de los adultos, claro), pero, por sobretodo, hablaba del complejo universo de los amigos y de la coexistencia en las tribus urbanas a través de sus miembros. Grunge, punk, alternativo, bello, decente, indecente, grosero, tímido, con una fatal inclinación por las drogas duras y el exceso en todo sentido, en Kurt Cobain todos y todas parecían encontrar alguien que ‘necesitaba’ un amigo, una persona que se abriera en pecho y hueso y lograra comprender su doloroso recorrido por la vida el que, trágicamente, terminó en suicidio.
En una de sus canciones más conocidas, ‘Lithium’ dice: ‘I’m so happy, cause today I found my friends. They’re in my head, I’m so ugly, but that’s ok’ (Estoy tan feliz, porque hoy me encontré con mis amigos. Están en mi cabeza, yo soy tan feo, pero no tiene importancia’). Podemos considerar esa frase como el resumen perfecto que se puede amoldar al personaje central de ‘De tu sangre cautiva’, Isabel, quien desde el principio del relato nos comienza a hablar de su amigo Pedro, con tanta efervescencia, tanto ímpetu y labia, que incluso podemos reconocer rasgos de su personalidad en cualquiera de nosotros: la cadena alimenticia de la amistad es tan grande y llena de aristas que desmenuzarla sería de un agotamiento insaciable.
De principios, podríamos decir que la historia parte como una historia de amor escondida deshilvanándose de a poco entremedio de los largos pasajes y monólogos de Isabel, pero el aspecto más profundo de Odgers resalta como nunca: la duda. Siempre la duda en cuestión, el preguntarse eterna e insistentemente el porqué, el cómo, el dónde, el cuál, el dónde. Cuando las cosas, los signos, las metáforas y las acciones están liberadas de su idea, de su concepto, de su esencia, de su referencia, entran en una autoreproducción al infinito, como una gota de agua que sigue y sigue su camino sin ton ni son. Las cosas siguen funcionando, la vida sigue, cuando ya la idea central lleva mucho tiempo desaparecida, el propósito. Todo sigue funcionando con una especie de indiferencia total hacia su propio contenido, de hedonismo ante la fatalidad de la vida, de ‘ya no poder más’, como la canción de Camilo Sesto.
Y la paradoja consiste en que funcionan mucho mejor. La paradoja de Isabel es que, siendo escritora, no tiene mucho que contar sobre sí misma, como primera impresión, pero todo el relato se deja llevar por lo que ella siente, imagina, desea, teme, añora. Odgers relata con curiosidad, pero al mismo tiempo, con bastante humor las acciones y sentimientos de una mujer penquista que toca temas y datos a primera vista insignificantes, pero que son esenciales para entender el contexto y el mensaje detrás de ‘De tu sangre cautiva’. Si hubiera que disgregarlos, serían tres principales.
Primero, la geografía. Isabel vive en una ciudad llamada Concepción, una zona que se caracteriza a nivel nacional como una olla a presión de talentos innatos, de creación y de orgullos, que parece ser mucho más que eso, pero que también (y a mucha honra siendo penquista) es una ciudad sumamente difícil donde el quehacer artístico general es tremendamente arduo y poco valorado. La ironía y la acidez con que toca ciertos aspectos arribistas y hasta injustos de las actividades, sobretodo literarias, no es mucha ficción que digamos, y eso es un excelente ingrediente crítico a la obra de Odgers. ¿Autobiográfica? ¿Autocondescendiente? ¿Autonomía? Todo puede ser. Concepción es una ciudad efervescente en muchos sentidos, y es el detonante de muchas historias sureñas que cautivan, envuelven al lector en determinados paisajes y señales que sólo los entendidos pueden entender. Y eso es algo mágico para cualquier literatura. Y ‘De tu sangre cautiva’ tiene bastante magia en los subtextos y los personajes.
En segundo lugar, el trabajo. El hecho de que Isabel y Pedro, su amigo, su confidente, su hilo conductor, su ‘aire’, tengan la misma profesión en la vida, lleva a pensar que Odgers hace esto cada vez más íntimo. La constante referencia a películas, canciones, lugares (resulta curioso el ejemplo que pone la protagonista en cierto pasaje sobre Michael Douglas en la película de suspenso ‘Atracción fatal’, ya que hace una especie de paralelo entre los hombres ‘distintos’ o extraterrestres, los que le resultan interesantes por ABC motivos, aquellos que no resultan los típicos depredadores sexuales en busca de pasatiempos fáciles o conejos que se asustan con todo, algo que no es para nada una característica de su amigo Pedro), y así sucesivamente. Además, la misma labor de escritor o escritora no es ecuménicamente (se sabe) un sinónimo de éxito instantáneo o de ganancias enormes para pagar deudas y comprar bienes. Ser escritor es una maldición/bendición única, según la mente de nuestra protagonista, y es verosímil. La crítica constante (y además solapada con una crítica indiscutiblemente hacia la dominación masculina en el campo literario a nivel global) que ejerce Isabel a través de toda la narración resulta importante, ya que uno como lector también se autocritica. Si esta novela resulta imprescindible, si la autora resulta buena, si es mala, si debiera comprarlo usado o en una librería como debiera ser, si es maravillosa la novela, si es aburrida, si es tórrida, y un largo etcétera. Odgers a ratos nos tapa en monólogos, y se agradece. A ratos nos llena la boca con rabia existencial, y también se agradece. Ser escritor es una maravilla, pero ser cesante y además mujer en un país tan machista, casi decepcionante y autorreferente como Chile, resulta un poco más lúgubre. Pero entremedio de esa negrura, a través del buen humor, la picardía diaria, los cuchicheos y los amigos, el resultado puede variar de gris a blanco. Contra ese imperialismo masculino de rigor, contra esa amargura de su amigo Pedro disfrazada de buenas intenciones, contra el sistema tosco y festivo de idealizar e inmortalizar a escritores (más hombres, por supuesto), Odgers logra canalizar una serie de párrafos deslumbrantes que parecieran estar tallados en piedra.
El tercer aspecto que resulta importante de desglosar es quizás el más punzante y ambiguo de todos y que atraviesa toda la novela: la amistad. Isabel siente una veneración a rasgos erótica con su amigo Pedro, pero lo deja en claro desde el comienzo, es una veneración más intelectual que de carne. Pero una y otra vez se cuestiona la misma mentalidad y personalidad de su amigo, que es obviamente alguien más exitoso que ella y que la ha adelantando en muchos aspectos de su vida. Lo envidia, lo quiere, lo admira, lo regaña, lo invoca, lo recuerda, lo extraña. Si eso no es amor, podríamos decir que es una muy bella amistad.
Con ello, cabe preguntarse directamente al tuétano: ¿es la amistad sencillamente otra manifestación de amor, independiente del sexo? Con el manifiesto que ejerce Isabel sobre su amigo, podríamos resumir que sí. Si bien la novela empieza con aquellas dos frases de la escritora francesa y la otra del famoso músico de rock, el tema está planteado desde la apertura. Los amigos no son como las parejas de uno, puede sonar algo trillado, pero lo cierto es que los amigos son aquellas almas enredadas en nuestra psiquis que, tarde o temprano, se quedan con una buena porción de nuestras vidas. Uno no podría vivir sin amigos. No podríamos vivir la amargura diaria, más allá de nuestros amores pasionales, sin conversarla en algún minuto con un amigo.
Ingrid Odgers lleva a cabo una obra estupendamente narrada, nos perdemos en el olvido, en la ambigüedad de los sentimientos, de lo que hay detrás de cada mirada, puerta, sensación, encuentro, conversación, en las lagunas mentales de su protagonista Isabel, nos ponemos a pensar en ese amigo especial, nos ponemos a recordar cierta niñez, cierta relación sexual, cierta comida, cierto libro, cierta falta de dinero, cierta carencia, cierta rabieta cotidiana.
Ocurre como en la microfísica: es tan imposible calcular en términos fidedignos de bello o feo, de verdadero o falso, de bueno o malo, de amigo o amante, de seriedad o de humor. Se fracciona todo. Todo se relaciona. Se forma una mixtura de sentimientos complicada de describir, pero que la literatura se encarga, de alguna forma, de revelar.
Un regalo fantástico y que sirve de munición para muchos lectores que buscan algo más allá de las simples historias aristotélicamente determinadas como mapas conceptuales rígidos, que no se cambian ni cambiarán con nada. Si hubiese una receta especial para poder leer una novela como ésta, pudiese ser con estos ingredientes: un buen tramo de canciones de Paloma San Basilio y de Sandro, una cazuela hirviendo, una montaña de fotos viejas y esperando que un amigo te llame a la casa, sin perder la esperanza de que salgan a pasear o a beber un vino para hablar de la mundana e impredecible vida.
‘De tu sangre cautiva’ se la juega por llevarnos al pasado, de vuelta al presente, al posible futuro, al recuerdo, a la melancolía más dura, al cariño más omnipresente y rico posible. Un viaje sin retorno del cual, de seguro, no saldrá nadie indiferente. Con un gramo mínimo de pasión todo es posible.



Por Federico Krampack




Ingrid Odgers Toloza, nace en Concepción, Chile (1955). Estudia en la Escuela Marina de Chile ex-nº74, en el Colegio Inmaculada Concepción y en el Liceo Fiscal de Niñas de su ciudad natal. Ingresa a la Universidad y estudia Ingeniería Comercial. Comienza a trabajar en la Cía Cervecerías Unidas en Concepción y en 1981 ingresa a la Cía. Carbonífera Schwager. Estudia Programación Computacional y Análisis de Sistemas en la Escuela de Negocios e Informática de Concepción.  Realiza diversos cursos y seminarios de perfeccionamiento profesional, entre ellos, evaluación de proyectos, análisis financiero, diplomado en administración y marketing, programación neurolingüística, producción de eventos y sicología del liderazgo. Se ha desempeñado como asesora en informática, literatura y gestión cultural, es profesora de informática y directora de diversos talleres literarios en Concepción, Talcahuano y Lota. Es co-fundadora del Centro de Investigaciones Culturales La Silla, apoyado por el Fondo de Artes y Cultura y como escritora integra diversas organizaciones nacionales e internacionales. Fue postulada al Premio de Arte y Cultura, artes literarias Baldomero Lillo 2008, región del Bío-Bío. Obtuvo el Premio de Novela Fondo de Apoyo a Iniciativas Culturales 2008, de la Municipalidad de Concepción. Su obra integra la Historia de la Literatura Hispanoamericana de Polonia, en el 2008.


A PROPÓSITO DEL LIBRO DE POEMAS “GALERÍA”
Una obra de Ingrid Odgers
Ediciones La silla - 267 pag.

Una Crítica de Alex Palacios Jara




“Temores de quedar eternamente rodeada de sombras”, “estancando los latidos”, “Las aguas no alcanzan las dunas”, “sed sedienta de exclamaciones”, “con mi nuca los pies danzan en la retina de la noche” , “tu cuerpo se deshace entre mis manos como pájaro en el cielo”, “animal de fuego en el subterráneo de la historia”, “la razón no es eterna”, “una crítica polémica y un puño de acero”,  entre otras frases claroscuros son una  seguidilla de palabras de algunos de sus escritos mas representativos que forman  una fina melodía  o al contrario, son graves contestatarias, y fiel reflejo de imágenes del subconsciente que Ingrid Odgers extrae de su interior  y tira como dagas o envuelve como ternura. Su creación; obras y escritos, son  una multitudinaria  relación  surrealista, o  una cercanía a lo estridente, un remordimiento en la conciencia, una sombra que aparece fuera de tiempo y se agranda en el apogeo de nuestra prosperidad; un recuerdo bien o nunca bienvenido, una perpetua mortificación recurrente, un agujero en el monedero, un  oportuno huésped del orgullo; un menoscabo al éxito, una mancha en la sangre, un borrón en el escudo, una rotura en la ropa, un sapo en el dormitorio.

Corresponde aclarar que el estridentismo, es un movimiento literario que nació en los últimos días de 1921, con el "Manifiesto Actual N° 1" del mayor exponente de esta corriente, el poeta Manuel Maples Arce quien respondió a una preocupación de renovación literaria. La teoría estridentista debe mucho al futurismo y dadaísmo, principalmente en la impetuosa admiración por la belleza de las máquinas y la irreverencia de autores como Maples.

La teoría de esta forma literaria se resumió en las siguientes declaraciones: "La verdad estética es tan solo en estado de emoción incoercible desarrollado en un plano extravasal de equivalencia integralista. Las cosas no tienen valor intrínseco posible y su equivalencia poética florece en sus relaciones y coordinaciones, las que se manifiestan en un sector interno, más emocionante y más definitivo que una realidad desmantelada. Para hacer una obra de arte es preciso crear y no copiar. Nosotros buscamos la verdad en la realidad pensada y no en la realidad aparente. Todo debe ser superación y equivalencia".

La poesía de Odgers se relaciona con este movimiento de vanguardia, hay un trabajo indiscutible: la búsqueda de una rebelión en lo artístico y en lo literario tal como en su tiempo lo hiciera Manuel Maples Arce y otros representantes del estridentismo.

Su obra desde “Ángel Dormido” a  “De Tu Sangre Cautiva”  transmite de una época  a otra ese “llamado  de cazadores perdidos entre grandes bosques”.

Se hace necesario insistir  en la unidad indisoluble de la poesía  de Ingrid Odgers, el desasosiego, el amor, la libertad. Esta trilogía ha llegado a constituir el punto central de su obra, como una actividad dirigida hacia el descrédito permanente a todos los dogmas sociales, éticos y religiosos. Su poesía explosiva que emana  de “Paraguas y Carrillas”, “Perímetro Inútil”, “En Las Frías Rodillas del Mundo”  y  de  “Los  Elefantes no Duermen” son una de sus principales voces de aquella trilogía. Tiene mucha luz con una sinceridad total. Con claridad y exactitud, y antes de cualquier otra cosa hace luz en las sombras de la imaginación, se transforma esta en su  hada madrina, excavando en el amor, el desencuentro, el sueño, la muerte, la locura, los mitos, la libertad…etc.

La poeta Ingrid Odgers ha sido y es  creadora de imágenes poéticas; la más entrañable buscadora de lo insólito, como “una surrealista de tiempo completo” que pretende transformar el mundo, cambiar la vida. Su espíritu poético es de seres en permanente rebelión, de creer en las utopías. A veces pareciera extralimitar  los instintos con el consiguiente reconocimiento de los valores irracionales y oníricos.  Pareciese que Ingrid Odgers estuviese  mirándose a través  de su  propia antología  por un segundo en el espejo de su actividad juvenil, de carácter prolífico y creador.

La obra poética  de Odgers transita la  línea simbolista-surrealista. En toda la poesía hispánica anterior al Romanticismo - desde las cantigas medievales, al Romancero, a la gran poesía manierista y barroca del Siglo de Oro y en la literatura del siglo XVIII -, aparece una distinción neta entre pensamiento y elaboración onírica o, en otras palabras, entre la comunicación de la vigilia y la del sueño. Así, lo que se sueña está libre de las reglas morales que rigen la vida en sociedad y el honor de una doncella no se compromete por el hecho de que su amante la sueñe entre sus brazos. En el Romanticismo, en cambio, y precisamente después del "siglo de las luces", el mundo del sueño y lo nocturnal se transforman en el ámbito privilegiado de la poesía. Bécquer convive con sus fantasmas y la poesía nace de estos seres fantasmales, producidos por el sueño y que están hechos de la sustancia del sueño. Como habría dicho más tarde Rafael Alberti, Bécquer abrió «en la frente sin corona del cielo/ la primera dinastía del sueño». Esos seres son el sueño mismo y por tanto encarnan el Ideal, que se  contrapone al mundo de la realidad, concebido como material, banal, dominado por el pragmatismo y, de consiguiente, vulgar y cruel.

En el marco del Modernismo entendido como rebelión romántica contra el positivismo del poder político y de la cultura dominante en la América Latina, Rubén Darío usa una amarga ironía para oponer el pragmatismo y los valores burgueses — aun cuando aparezcan enmascarados de apertura intelectual, come se ve ya en su célebre relato El rey burgués — al sueño del Ideal poético, en el que habrá de reconocer al alma misma americana, que sueña, ama, vibra.

En la literatura contemporánea, en cambio,  el mundo del sueño y el mundo de la vigilia se confunden de tal manera que ya no es posible distinguir entre uno y otro. El ejemplo más emblemático es el cuento de Borges, Las ruinas circulares, donde un experto soñador logra construir, mediante manipulación chamánica del sueño, una criatura que se confunde con la realidad. Al final descubrirá humillado que él también es una imagen vana de otro sueño:
Caminó contra los jirones de fuego. Éstos no mordieron su carne, éstos lo acariciaron y lo inundaron sin calor y sin combustión. Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo.

Cortázar, tampoco es ajeno a la fascinación de lo esotérico y de lo mágico como una erupción insospechada de lo cotidiano, prefiere el acercamiento psicoanalítico al sueño. Reconoce en éste un instrumento de penetración en los meandros más profundos de la psiquis, donde el "otro", la alteridad, el oscuro habitante, se revela, en contraposición con la "persona", conocida y luminosa:

El sueño, esa nieve dulce
que besa el rostro, lo roe hasta encontrar
debajo, sostenido por hilos musicales,
el otro que despierta.

Ambos autores provienen de una iniciación vanguardista que les ha dado la libertad de acercarse, en el caso de Borges a las culturas arcaicas y al mundo mágico-mítico y en el caso de Cortázar al surrealismo y por ende al psicoanálisis.
Dice Rubén Darío: "Mas la América nuestra, que tenía poetas / desde los viejos tiempos de Netzahualcóyotl, [...] que tiembla de huracanes y que vive de Amor; [...] vi-
ve./ Y sueña. Y ama, y vibra"; cfr. A Roosevelt, en Cantos de vida y esperanza (1905).

La poesía de Odgers intenta   llevarnos  hasta donde el sueño y la vida cotidiana dejan de oponerse. Es una poeta de espíritu noble, generoso y de genuina creación, lanzada   en mas de una aventura literaria, aprovechando las nuevas tecnologías como Radio Web -medio de difusión estratosférico- de “Internacional Poesía Contemporánea”  además de crear y conformar equipos culturales en sus diversos talleres y ponencias literarias de la región del Bío- Bío  y sobre todo co-fundadora del Centro de Investigaciones  Culturales La Silla,  y  en igual medida su labor como gestora cultural es  bien reconocida. Asimismo crea además y  forma  el  programa de Literatura en Televisión “Porque Escribí”.  Ingrid Odgers   no destaca solo como  poeta y gestora cultural sino  también  incursiona como ensayista, novelista y crítica literaria.

Sin duda su entusiasmo literario y su dinamismo la colocan en el centro de la vida artística e intelectual de la ciudad de  Concepción. Ha sido testigo de  un extraordinario número de encuentros y tertulias poéticas, vivencias que bien podrían formar un riquísimo anecdotario, envidiable cajón de recuerdos.

La poeta Ingrid Odgers  es una de las  personalidades que ejerce fascinación intelectual inmediata, tanto por su apariencia como por su  compostura, es lo más distante que pueda  pensarse de una persona impositiva, del que pretende imponer un criterio o decisión por encima de los demás. Tiene además, una necesidad muy grande  de escuchar, rasgo  raro entre intelectuales. Eso la hace más cercana y asequible. Ha puesto su vida  y su pluma al servicio de la poesía, con una virtud viva, dinámica y creadora.

Organizadora y crítica a la vez.  Hacedora  de revistas y libreros de poesía. Notable poeta que muchos jóvenes aprecian en sus talleres literarios.

El único mensaje que los artistas pueden dar a  los otros hombres; viejos y jóvenes, es su obra, y  como dijera  el gran poeta y literato mexicano Germán List Arzubide,  representante del “estridentismo”, :  “Y si esta  me habla o anima a lograr un mensaje artístico, con el deseo de que algún día otro hombre, cuando yo  no sea  más que polvo del  polvo, se conmueva ante alguna de mis creaciones, y sienta el impulso de seguir en los que está creando y que ha realizado ya” .

Seguramente en el futuro no muy lejano a Ingrid alguien dedicara a su obra la atención que merece.


Alex Palacios Jara, periodista colegiado y Documentalista Audiovisual
Rut: 10.021.918-2
Registro Periodista Número: 4.359

Creaciones: video documental “Golpe del Recuerdo” sobre  conflicto social y armado que padece el pueblo colombiano,  documental seleccionado por el colegio de periodista y el Congreso Nacional en primer concurso de periodismo de investigación “Periodismo y Ciudadanía”(2006) en el 50 aniversario del Colegio de Periodistas de Chile.
 Actualmente en proyecto Documental “1984” sobre movimiento estudiantil de los 80”.



NOTAS:
1.- Ponencia de Pablo Jauralde Pou, Un viaje literario de ensueño.
2.- Rafael Alberti, Tres recuerdos del cielo. Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer, en
Sobre los ángeles (1927-1928), Madrid/Buenos Aires, Alianza/Losada, 1982, p. 85.
3.- El Modernismo, dice Octavio Paz, es "nuestro verdadero romanticismo": cfr.
Cuadrivio, México, Joaquín Mortiz, 1965, p. 28, y luego, p. 48 y sig.
4.- Poesía onírica y sueños contados en la obra de Álvaro Mutis. Martha Canfield - Università Ca Foscari di Venezia



viernes, septiembre 18, 2009

HISTORIA DE LA LITERATURA HISPANOAMERICANA DE POLONIA



Contenido de los artículos:

- Característica sumaria del periodo literario

- Biografía personal y literaria

- Análisis de las obras principales (en el contexto cultural y social)
- Traducción de fragmentos



Parte 1. Literatura indígena – romanticismo

1. Antes de Colón [entre otros: literatura náhuatl, los códices, El Popol Vuh, Los libros de Chilam Balam, Cantares de Dzitbalche, Rabinal-Achi, literatura quechua]

2. Testimonios del descubrimiento [entre otros: crónicas americanas, Diarios de Colón, Cartas de Relación de Hernán Cortés, Toribio de Benavente, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, teatro evangelizador, poesía popular]

3. Renacimiento [entre otros] Bartolomé de Las Casas, Francisco López de Gómara, Bernal Diaz del Castillo, crónicas mexicanas, crónicas peruanas, poesia cortesana, lírica culta, poesía culta, poesía satírica, La Araucana, Juan de Castellanos]

4. Clasicismo y manierismo [entre otros: poesía y épica manierista, Bernardo de Balbuena, Diego de Ojeda, Garcilaso de la Vega, Felipe Guaman Poma, Juan Rodriguez Freyle, novelas mexicanas. Teatro de Juan Ruiz de Alarcón]

5. Barroco Americano [entre otros: Sor Juana Inés de la Cruz, Carlos de Sigüenza y Góngora, Juan del Valle y Cavedes, Juan de Espinosa Medrano, Lucas Fernández, teatro]

6. Rococó [entre otros: Pedro de Peralta y Barnuevo, Fray Francisco del Castillo y Tamayo, Francisca Josefa del Castillo y Guevara, Ollatay, Alonso Carrió de la Vandera, Pablo de Olavide, Juan Pablo Viscardo y Guzman, Fray Servando Teresa de Mier]

7. Neoclasicismo [entre otros: Joaquín Fernández de Lizardi, Simón Bolívar, José Joaquín de Olmedo, Mariano Melgar, Andrés Bello, Jose María Heredia, Bartolomé Hidalgo]

8. Romanticismo [entre otros: Proscritos argentinos y Esteban Echeverría, Domingo Faustino Sarmiento, Jose Mármol, Tradición gauchesca y Martin Fierro, romanticismo cubano – Gertrudis Gómez de Avellaneda, Cirilo Villaverde, romanticismo mexicano – Guillermo Prieto, José María Roa Bárcena, romanticismo colombiano – Juan Antonio Pérez Bonalde, Rafael Pombo, José Eusebio Caro, Jorge Isaacs, romanticismo ecuatoriano – Juan Montalvo, Juan León Mera, romanticismo peruano – Ricardo Palma, romanticismo chileno – José Victorino Lastarría, Jose Joaquin Vallejo, poesía de Manuel José Othón, Salvador Diaz Mirón y Juan Zorilla de San Martin]



Parte 2

9. Realismo y naturalismo [entre otros: Alberto Blest Gana, Baldomero Lillo, Federico Gaua, Generación 80, Eduardo Wilde, Miguel Cane y Lucio V. Mansilla, Eugenio Cambaceres, Eduardo Acevedo Diaz y Javier de Viana, Federico Gamboa, Mercedes Caballo de Carbonera y Clorinda Matto de Turner, Manuel Zeno Gandia, Roberto J. Payró, Florencio Sánchez, Tomas Carrasquilla, Eugenio Maria de Hostos y Justo Sierra]

10. Modernismo y postmodernismo [entre otros: José Martí, Manuel Gutiérrez Nájera, Julio del Casal, Jose Asunción Silva, Manuel González Peredo, Rubén Darío, Leopoldo Lugones, Enrique Larreta, José Enrique Rodó, Julio Herrera y Reissig, Carlos Reyes, Ricardo Jaimes Freyre, Rufio Blanco Fombona y Enrique Gómez Carrillo, Manuel Díaz Rodríguez, Jose Santos Chocano, Luis G. Urbina, Amado Nervo, Efrén Rebolledo, Darío Herrera, Fabio Fiallo, Luis Clorens Torrens]

11. Antipoesía [entre otros: Cesar Vallejo, Carlos Pellicer, Xavier Villaurrutia, Nicanor Parra, Jaime Sabines, Jose Emilio Pacheco

lunes, agosto 17, 2009

Crítica a Novela "Más silenciosa que mi sombra"









CRÍTICA

‘MÁS SILENCIOSA QUE MI SOMBRA’

De Ingrid Odgers

Por Federico Krampack


Al momento que uno comienza a leer la novela ‘Más silenciosa que mi sombra’ de la autora penquista Ingrid Odgers, de inmediato se le vienen muchas imágenes icónicas a la mente: Virginia Woolf, mujeres en problemas, en rígidas bitácoras de vida y acongojadas con el puterío de la realidad chilena diaria, Katharine Hepburn (la fierecilla indomable del cine anterior al Tecnicolor), Frida Kahlo, esa mujer de cómic (con pañoleta roja a la cabeza y el puño alzado) que aparece en las publicidades vintage de un feminismo en pañales que reza YOU CAN DO IT.

Si debiéramos resumir en una sola palabra esta pequeña obra maestra penquista, sería con un agudo, obtuso y chirriante ‘verídico’. Esto es verídico. ‘Más silenciosa que mi sombra’ tiene tantas dolorosas capas de verdad, que parece superar a la ficción. YOU CAN DO IT, Ingrid.

Una mujer furiosa y áspera con la vida nos habla desde la primera página con un ímpetu cotidiano, cercenador, monótono a ratos, con una respiración mecánica que resulta agotadora, pero con una gran luz interior. Del primer párrafo, ya empieza a hablar mal del marido, y a medida que uno avanza en el relato, las descripciones se hacen más explícitas.

Puede sonar un aspecto desconcertante, de carácter feminista, radical (que se puede aplicar también a la teoría de género o la literatura de Simone de Beauvoir), pero lo cierto es que ‘Más silenciosa que mi sombra’ es de todo, absolutamente de todo, además del tono feminista que impregna toda la novela, un feminismo natural que se encuentra en el chip mental de todas las mujeres, pero que muy pocas se atreven a ponerlo en la práctica e incluso manifestarlo, aunque sea en cosas pequeñas, en esos detalles inocuos del diario vivir que, vistos con lupa, están adornados con una buena dosis de anarquismo. Lo que tiene de sobra la novela es una buena dosis de bullicio, griterío interno, descorazonador, y de remezón social como para remover mil lectores de un viaje. No es literatura chilena a la antigua. No es narrativa lacónica y prácticamente romántica, sin ‘barniz’ de mujeres para mujeres, a lo Marcela Serrano o Isabel Allende. Es prácticamente dinamita pura, como bien podría decirse del arte de Frida Kahlo, citando a André Breton: ‘Una cinta alrededor de una bomba’.

Ingrid Odgers es un producto regional invaluable. No está en las grandes librerías del país como una best-seller ni mucho menos es alguien que sale en los avatares del Arte y Letras de El Mercurio, pero PODRÍA estarlo. La bomba aquí se llama ‘realidad’, dura y tóxica de una mujer chilena de edad media que naufraga en la rutina, el estado ruin del mundo laboral y la desesperación en el matrimonio típicamente aburrido y fastidiado, con un marido apagado, prehistórico que sólo busca sexo y comodidad social, y materialista, pero también una realidad tremendamente esperanzadora, a pesar de todo el tono gris, ruin, predecible a ratos y decadente que tiene (en apariencia) la novela.

Desarrollada en un ambiente chileno cotidiano en la ciudad de Concepción, y narrada en su totalidad en primera persona, ‘Más silenciosa que mi sombra’, de primeras, pareciera moverse con un tono oscuro, incluso hasta amargo, a través de los pensamientos, broncas y anhelos de Verónica, su trepidante y analítica protagonista, pero a medida que avanza el relato va tomando un tono menos lúgubre y más vívido.

Del blanco y negro paulatinamente va pasando al color, al fuego, al lenguaje soez, al lenguaje del cuerpo, al discurso del cuerpo, en un tono carnal y cotidiano, sin ser esteta ni mucho menos barroco, sino real, sin mayores adjetivos, sin mayores adornos ni trampas de narración, algo que se agradece pero que también se critica enormemente, puesto que carece de hipérboles o de metáforas que podrían haberse aprovechado más aún dado el carácter furibundo de la protagonista. La descripción a ratos parece simple, desganada, pero quizás ese mismo aspecto algo lánguido del estilo en que está narrada la historia, sea el espectro de la misma protagonista, un espectro fúnebre, demacrado y que va a tono con la historia que pasa por toda la oscuridad y rabia posible hasta encontrar pasajes de luz y de fe.

El modo en que se relata ‘Más silenciosa que mi sombra’ es de carácter puramente personal, a modo de diario de vida, sencillo, íntimo y desprovisto de elementos estéticos propios de la novela. Se evitan las descripciones explícitas, las analogías o componentes que parecieran ser muy decorativos y hasta prescindibles. Los días de la semana (tan debidamente marcados al inicio de cada capítulo) nos da la sensación de que nuestra protagonista vive cada día bajo un sistema totalitario y que las sorpresas no serán algo muy corriente dentro del relato, puesto que todo el tono es demacrado, tedioso, agotador, la protagonista se ve cansada siempre, y la rabia contenida se siente en todos los capítulos.

Si hay un aspecto que destacar notablemente del trabajo de Odgers, es su maravilloso y tallado nivel de sexualidad y de sufrimiento debidamente marcado y narrado, pulcro, fino y desprovisto de tabúes, que para muchos (como este servidor) les recordará dos célebres ejemplos desde ya por la temática y el telón de fondo: la ‘Madame Bovary’ de Flaubert y ‘La señora Dalloway’ de Virginia Woolf.

Aunque son referentes extremos de la literatura y que parecieran estar a años luz de la obra aquí expuesta, tanto por influencia como por estilo, lo cierto e indudable es que Odgers recoge elementos básicos de la literatura inglesa y francesa que de alguna manera logró encapsular la terrible realidad social que escondían las mujeres de la época (y en realidad, de todos los tiempos inherentemente); y principalmente de la obra de Woolf a través de la insistente, atrevida (y en ciertos pasajes, hasta molesta) narración de detalles y labores cotidianas. ‘A las nueve en punto llega el ogro, me mira, me pide un café, se mete a la ducha, se viste rápido, de un trago se toma un café y abre la puerta de calle al tiempo que dice ya…’

De por sí, la sola descripción de actividades y gestos en seguidilla, como un rito impuesto, despiertan en el lector una sensación de hastío tremendo, un sopor diario que se hace tedioso, una rutina que se hace cada vez más espantosa, algo que logra transmitir de manera excelente su autora. El tono decadente y de impotencia logra poner la piel de gallina y más aún sabiendo que la historia puede perfectamente adecuarse a la realidad chilena.

En lo personal, Odgers y su obra me recordaron mucho a la película ‘Las horas’ (efectivamente basada en una obra de Virginia Woolf) del director Stephen Daldry, donde el personaje de Julianne Moore (la que está ambientada en plena era de la post guerra en EE.UU.) pasa por similares estados que la protagonista de ‘Más silenciosa que mi sombra’. Su mundo es una burbuja donde el ser mujer y esposa no es más que una brutal sentencia de muerte (o de vida), su felicidad se ve truncada por la falta de apetito por el amor y la fe, no tiene deseos de seguir edificando esa ruin bitácora de levantarse y saludar al marido y prepararle dignamente el desayuno, atender a su hijo y además tener en cuenta que está embarazada nuevamente.

Ese mismo retrato de la protagonista de la película, está perfectamente amoldada al personaje de Verónica acá en la novela; es una mujer tremendamente acongojada, furiosa con el mundo y su papel, su sexo, el por qué le tocó esta realidad y no otra, por qué a mí, por qué esto. Verónica, de por sí, representa de manera inconsciente muchas realidades chilenas de la mujer contemporánea: la mujer puesta en una burbuja social donde su voz no hace eco, ni como esposa, ni como madre, ni siquiera como mujer.

En el caso de ‘Madame Bovary’, el hecho de que aquí se repita el mismo parangón de la mujer reprimida y encerrada en un receptáculo de rol mujer-esposa-madre, no es casualidad. Ya lo había escrito Flaubert: ‘Un hombre, por lo menos, es libre. Puede pasar por todas las pasiones, recorrer los países, saltar los obstáculos, hincar el diente a los más exóticos placeres. Pero una mujer está continuamente rodeada de trabas. Inerte y flexible al mismo tiempo, tiene en contra suya tanto las molicies de la carne como las ataduras de la ley. Su voluntad, igual que el vuelo de su sombrero sujeto por una cinta, flota a todos los vientos; siempre hay algún anhelo que arrebata y alguna convención que refrena’. El personaje de Emma en la obra del francés, se enamora de otro hombre y así empieza una cadena de acontecimientos que rompen la santa estructura del matrimonio y las apariencias que, aún en esa época del siglo XIX, aún no eran tabúes completamente rotos.

Aquí Verónica, el personaje de Odgers, en su viaje desesperado de querer huir de la infelicidad, se enamora de no sólo uno, sino de dos hombres, de uno más que otro, que sin embargo reflejan el mismo pesar del que su protagonista huye: uno de sus amantes representa todo lo nocivo que ella no quiere, el compromiso excesivo, la lealtad a fuego, ese ‘berrinche’ de sentimentalismo que nadie anhela en una relación pero que se hace presente indiscutiblemente. Y el otro que, fatídicamente, no logra concretarse por el destino, el destino que nos roba lo más preciado y que nos hace valer como nunca. Y nos hace aprender.

Rabia, sociedad, opresión, sexo, hijos, amigas, degradación, frustración, mujeres, hombres, matrimonio, aburrimiento, trabajo, género, roles, perdición, emancipación, amor, odio, esperanza, liberación. En los catálogos del American Film Institute se acostumbraba anunciar una serie de conceptos que se relacionaban directamente con la obra audiovisual o la obra literaria en que se basaba. En el caso de ‘Más silenciosa que mi sombra’, sería una cadena de conceptos similar a las de arriba: todos drásticos, fuertes, listos para explotar, para indagar. Con la mente y los sentidos abiertos. Un gesto noble.

La marcada geografía que empapa el relato (por el origen de su autora), logra ceder aún más veracidad, una verdad carnal que se consolida cuando relata ciertos lugares o venas de la ciudad de Concepción, como si fuese la palma de su mano. Las calles roídas, la citación de los cafés antiguos, el frío, las plazas, el verde, el mar, el aire, son todos elementos urbanos típicos que logran demostrar una fuerza tremenda y que además son la lectura del carácter pedregoso y con ansias de libertad que tiene su protagonista, más aún si un lector que lee la novela es de la región.

Además la vorágine que sufre Verónica realizada muchas veces con sus amigas por las noches, de alguna manera, rompe con el prejuicio de que mujeres maduras vayan a lugares típicos de entretención y juerga, sino que frecuentan bares alternativos de música electrónica y rock e, incluso más atípico aún, discotecas de ambiente gay lésbico, donde se desdibuja el género, la vestimenta, los modismos, el lenguaje y los estereotipos sexuales de cajón, y su protagonista, como en pocos pasajes de la novela, se ve enfrascada en una realidad considerablemente diferente y fascinante, aprendiéndola a valorar por su naturaleza radical y poniendo a juicio su propia realidad, observando con otra lupa el mundo.

‘Tengo un día; si lo sé aprovechar, tengo un tesoro’, decía Gabriela Mistral. Aquí, Odgers constantemente trata de aprovechar los días y las noches, a medida que avanza el relato, cuando comienza a resquebrajarse de su angustioso sitial y pone todo en duda. Todo.

Una novela como ‘Más silenciosa que mi sombra’ nos lleva a despojarnos de un retrato sano y aceptado de relaciones sexuales matrimoniales a la vieja usanza chilena y sentimental, sobretodo en el género femenino. Podemos ver a Calígula, las películas de Ingrid Bergman, de Woody Allen, el programa de la doctora Polo por televisión, pornografía barata, leer poesía violenta o al Marqués de Sade, a la Isabel Allende, a Pía Barros, tener en cuenta las más audaces ramificaciones posibles en el arte y la literatura sobre erotismo y sexualidad, lo más radical posible, pero siempre lo más sanguinario y difícil de digerir será lo que tengamos a metros nuestros y en su estado más sutil y peligroso: la cotidianeidad misma. Y lo doloroso que es tener que vivir una vida marcada por el aburrimiento y el fastidio diario, pero con una gran luz esperanzadora hacia el final, enfrentando los peores miedos: el miedo al qué dirán, himno nacional de nuestro comportamiento criollo, y el miedo a la vergüenza frente a toda una sociedad.

El mismo título de la obra contribuye a enfrentar esos miedos: la sombra de uno(a) jamás nos dejará, pero delata todos nuestros fantasmas que nos persiguen a diario. Y uno, como dueño de esa sombra, aprende a guardar silencio. Más del que debe. Para ver qué espectáculo seguirá.

Una novela como la de Odgers, nos invita (más en particular a las mujeres chilenas contemporáneas de edad media, casadas, heterosexuales, despojadas de todo pasatiempo e incluso de tiempo para ellas mismas) que se miren en un espejo y vean si todo está en orden o no, si todo está como quisieran o no. Es, a mucho atrevimiento, la novela más cruda y sensata sobre la falta de amor en una relación que se supone que ante los ojos de la sociedad y de Dios es íntegra y sacrosanta, que haya leído en mucho tiempo.

‘Más silenciosa que mi sombra’ de Ingrid Odgers hiere el sexo y el amor, pero también los eleva a un estado de desamparo total, de éxtasis que sólo se puede experimentar con la pérdida de un amor y la confusión más turbadora, de no saber si estamos actuando correcta o incorrectamente, si es deleznable, si es corrupto, si es viable, si es posible, si es imaginable que una mujer en la madurez de su vida, pueda tener otra oportunidad de ser feliz, con o sin hijos, con o sin marido. Aunque, en realidad, ¿qué debiera importar tanto considerando el caótico y variopinto estado actual del mundo?

Federico Krampack

Ingrid Odgers Toloza, nace en Concepción, Chile (1955). Estudia en la Escuela Marina de Chile ex-nº74, en el Colegio Inmaculada Concepción y en el Liceo Fiscal de Niñas de su ciudad natal. Ingresa a la Universidad y estudia Ingeniería Comercial. Comienza a trabajar en la Cía Cervecerías Unidas en Concepción y en 1981 ingresa a la Cía. Carbonífera Schwager. Estudia Programación Computacional y Análisis de Sistemas en la Escuela de Negocios e Informática de Concepción. Realiza diversos cursos y seminarios de perfeccionamiento profesional, entre ellos, evaluación de proyectos, análisis financiero, diplomado en administración y marketing, programación neurolingüística, producción de eventos y sicología del liderazgo. Se ha desempeñado como asesora en informática, literatura y gestión cultural, es profesora de informática y directora de diversos talleres literarios en Concepción, Talcahuano y Lota. Es co-fundadora del Centro de Investigaciones Culturales La Silla, ha obtenido como gestora el Premio Consejo Nacional del Libro en dos ocasiones y como escritora integra diversas organizaciones nacionales e internacionales. Fue postulada al Premio de Arte y Cultura, artes literarias Baldomero Lillo 2008, región del Bío-Bío. Obtuvo el Premio de Novela Fondo de Apoyo a Iniciativas Culturales 2008, de la Municipalidad de Concepción. Su obra integra la Historia de la Literatura Hispanoamericana de Polonia, en el 2008.



viernes, junio 26, 2009

Entrevista en diario El Sur

Lanzamiento de novela De tu sangre cautiva en Bicentenario





sábado, marzo 14, 2009

Recital en Centro Español de Concepción

sábado, noviembre 15, 2008

sábado, noviembre 15, 2008

Una nota atípica en este Blog de Creación

Poesía desconcertante, una sonda que penetra hondo, tiene la virtud de lacerar la visión. Una poeta excelente, de una fuerza arrebatadora. Felicitaciones.

Estas son las palabras del jurado del Fondo del Libro 2008 al cual postulé.

Contradictoriamente no fui seleccionada.

Quiénes son estos miembros del Jurado.Difícil respuesta.Siguen otorgando premios a los mismos de siempre. Estamos en Chile poetas mujeres, con la discriminación siempre vigente. A seguir trabajando, luchando por la literatura femenina.